Todos tenemos guardados en el recuerdo las imágenes de los amores de nuestra vida. Uno o varios, quedan enmarcados en la memoria con una aureola de ternura o de resentimiento, de añoranza o de desprecio, que poco a poco se va decolorando hasta parecernos neutra y descolorida, aunque sigamos considerándola como una imagen entrañablemente nuestra.
Pero ese proceso en ocasiones es lento y mientras el recuerdo se apacigua los ex se inmiscuyen en los pensamientos, sueños, y hasta parecen reclamar un espacio en las nuevas relaciones sentimentales que entablamos. Cuando no se puede superar una ruptura, puede volverse en nuestra contra.
Si éste es tu caso y te estás preguntando ¿cómo olvidarle?, te recomendamos leas atentamente y pongas en práctica las siguientes pautas:
1.- Deja de pensar en lo que se perdió y trata de concentrar tus pensamientos en las nuevas posibilidades que se abren ante ti. Ahora ya no tienes un compromiso así que puedes disfrutar de libertad para emocionarte y enamorarte de quien se cruce en tu vida y sea capaz de conquistar tu corazón.
2.- Elimina de los sitios visibles de tu ambiente, todo lo que pueda recordarte a tu ex pareja. Guárdalo todo bajo siete llaves si es preciso de manera que cuando te venga algún tipo de añoranza te resulte muy incómodo volver a mirar sus fotos o fustigarte releyendo sus cartas de amor. Y no vuelvas a mirar esos objetos hasta que la emoción que te inspire su recuerdo deje de dolerte.
3.- En ningún caso te permitas hacer comparaciones entre las nuevas personas con las que salgas y tu ex. Es injusto y te perjudicará. Cada relación es única y sólo con el paso del tiempo y el aumento de confianza se consigue un universo compartido, hecho de complicidades y ternuras. Por eso, en comparación con una relación pasada, lo nuevo, en principio, puede parecer menos profundo y entrañable. Huye de las comparaciones y las similitudes y concéntrate en disfrutar del presente.
4.- Cuídate. No sólo desde el punto de vista psicológico, sino también físico. Procura hacer ejercicio, salir de casa, mantener una alimentación y un ritmo de sueño equilibrado. Rodéate de gente que te quiere. Déjate mimar por tus familiares y buenas amistades. Explícales tus penas pero también pídeles ayuda para que no te permitan caer en la autocompasión y la paralización. Mantente alerta a nuevos proyectos sean en las áreas que sean. Y recuerda siempre que el final de una etapa coincide siempre con el comienzo de otra. ¡Abre bien los ojos y el corazón!