¡Comenta con tu pareja los aspectos que te detallo a continuación y verás que la conversación servirá para saber más el uno del otro y de lo que ambos esperan de su unión! Formulad ambos el expreso deseo de serle fiel al otro. Incluyendo esta disposición dentro de vuestro sentido del compromiso afectivo. Aún habiendo sido infiel antes se puede llegar a un grado mayor de madurez y compromiso en el momento actual de la relación.
No os engañéis pensando que ese ánimo de fidelidad disolverá toda posibilidad de desear a otras personas. Pero manteneros la confianza en que ese pacto evitará la infidelidad.
Recordad y comprometaros también a cuidar vuestro amor, vuestra relación, vuestra vida en común, como si se tratase de algo que se está construyendo cada día. Algunas infidelidades tienen en su origen distintas formas de carencias afectivas en la pareja que parecen colmarse con la relación extra conyugal. Es más fácil hablar de lo que se hecha en falta que de una traición. ¡Recordadlo y no acumulen rencores o desencantos!
No esperéis del otro o del matrimonio más de lo que puede dar. Y no os engañéis buscando fuera, una y otra vez, lo que únicamente uno mismo puede solucionar, como en el caso de la inseguridad personal, la falta de autoestima o la necesidad de reafirmación de la personalidad…
Mirad siempre vuestro amor con la confianza de que es algo creativo aún cuando lo observais estancado en la rutina. Mantened siempre la esperanza de que es posible ir transformando vuestra relación conforme vosotros y vuestras necesidades cambiais.
Podemos ver todo de una manera distinta si sabemos mirar desde otra perspectiva. Regalaros la voluntad de hacerlo antes de encapricharse con la novedad fuera de la relación. Recordad que os tenéis el uno al otro para apoyaros en vuestros momentos de debilidad. |